Entre abril y diciembre de 1941, el padre de Anne Frank escribió cartas a familiares y amigos en Estados Unidos intentando averiguar rutas de huida desde una Holanda ocupada por el ejército alemán.
En julio de 1942, con el fin de evitar la deportación, la familia Frank, los padres y sus dos hijas, se trasladó a la buhardilla de un viejo almacén, donde permanecieron escondidos hasta su detención por la Gestapo en agosto de 1944. Durante ese tiempo de encierro, la pequeña Anne, de trece años de edad, escribió su famoso diario.
En agosto de 1945 Anne y su hermana murieron por fiebre tifoidea en el campo de exterminio de Bergen Belsen. Sólo el padre sobrevivió a los campos de concentración. Regresó a Holanda y recuperó el diario que habían ocultado unos conocidos, y logró que se publicara en 1947. Desde entonces, el Diario de Ana Frank ha sido traducido a 67 idiomas y se han vendido más de 31 millones de ejemplares.
Las cartas fueron descubiertas hace más de 2 años por el YIVO Institute for Jewish Research, un centro de investigación de la cultura judeo-europea, que ha ocultado su descubrimiento hasta ahora con el fin de aclarar cuestiones relativas a los derechos de autor.
Otto Frank creó en Suiza en 1963 la Anne Frank-Fonds, una fundación dedicada a obras sociales y que posee los derechos de autor sobre los textos de Anne.