Sáhara, de Clive Cussler. La novela, la película, y ahora, el juicio
Clive Cussler ha escrito más de treinta novelas. 19 de ellas centradas en el personaje de Dirk Pitt, un aventurero, a medio camino entre Indiana Jones y James Bond. En mayo de 2001 el autor firmó un contrato con Philip Anschutz, un empresario multimillonario y propietario de más de 100 empresas, incluyendo la productora de cine Crusader Entertainment. Según este contrato, la productora pagaría al escritor 10 millones de dólares USA por cada una de sus novelas sobre Dirk Pitt que se convirtiera en película y, además, tendría control creativo sobre cada película.
La primera novela elegida fue Sáhara, publicada en 1992. La película se rodó en 2004, y fue protagonizada por Matthew McConaughey y Penelope Cruz. Estrenada en 2005, fue un fracaso de taquilla y la productora perdió 105 millones de dólares USA.
Esta semana ha comenzado en Los Ángeles (USA) un juicio por la demanda presentada en 2004 por Clive Cussler contra la productora por haberle denegado el control creativo sobre la película y haber realizado más de 50 cambios sustanciales en la trama, desvirtuando la novela. La productora alegó que el escritor no quiso cooperar durante la preparación y rodaje de la película, y presentó una contrademanda contra él. En ésta, le acusaban de racismo, sabotaje y fraude. Racismo, por haber rechazado los guiones alegando el origen judío de los guionistas y haberse negado a que un actor negro interpretara el personaje de Al
Giardino, un italoamericano. Sabotaje, por haber recomendado a sus lectores habituales que no fueran al cine a ver la película porque era un desastre. Y fraude, por no haber vendido los más de 100 millones de ejemplares de su novela que el autor y sus editores decían haber vendido, sino muchos millones menos, según reveló una auditoria encargada por la productora para el juicio, que revisó más de 14.000 liquidaciones de derechos de autor sobre las novelas de Cussler.
Este juicio, que tiene una duración prevista de nueve semanas, refleja las difíciles relaciones entre la Literatura y el Cine, destapando las miserias del juego de Hollywood.
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